Pareja se divorcia un mes y 15 días después de casarse.
Un
matrimonio celebrado el 15 de enero de este año llegó a su fin este primero de
marzo, cuando el juez Décimo de Distrito de Familia doctor Egberto Ramos Solís,
dio lugar al divorcio por mutuo consentimiento solicitado por los esposos,
quienes paradójicamente no asistieron a la audiencia porque andan paseando en
Estados Unidos.
El singular
caso aún tiene boquiabierto hasta al abogado que se personó a la Audiencia
Única para representar a la pareja, y quien relató que hasta el último momento
les consultó si habían reconsiderado seguir los trámites del divorcio.
Walter Hely
Polanco Vallecillo, representante legal de la pareja, dijo que antes de casarse
sus representados habían convivido por diez años, pero al parecer, en los
tiempos recientes la relación se empezó a deteriorar y por ello intentaron
recomponerla con la boda civil que celebraron el 15 de enero.
No obstante,
casi un mes después, el Día de los enamorados, ambos tramitaron las negativas
de hijos y de bienes y tras obtener los documentos procedieron a interponer la
demanda de disolución del vínculo matrimonial por mutuo consentimiento.
Miedo a
amarrarse
La sicóloga
del Tribunal de Familia, licenciada María Auxiliadora Castro Sánchez, consideró
que este caso es complejo y digno de un estudio sicosocial, pues aparentemente
lo que motivó la separación es el miedo al compromiso que para los esposos
representó la firma del acta matrimonial.
Pareciera
que a pesar de los diez años de convivencia “no quieren el compromiso, (y) se
sienten amarrados por el papel”, indicó Castro Sánchez.
El abogado
Walter Hely Polanco dijo que cuando la pareja le solicitó tramitar el divorcio
“me pareció que estaba bromeando”.
La
profesional de Sicología indicó que otros elementos a considerar serían el
factor económico, la diferencia de edad y la cultura de cada uno, pues entre
otras cosas, la ahora ex esposa le lleva 17 años de diferencia al varón, además
que él es nicaragüense y ella extranjera.
El juez
Ramos Solís señaló que fuera de este caso antes no había conocido de algo
parecido, sin embargo, tomando en cuenta que la pareja convivió diez años antes
de casarse y que según el abogado andan paseando en el extranjero, “a lo mejor
vuelvan a casarse”.
El
representante legal de la pareja apuntó que en sus cinco años de ejercicio
profesional no ha conocido de una experiencia como esta, por lo que sería
importante que antes de acudir a un abogado, ya sea para casarse o para
divorciarse, las personas deberían buscar ayuda profesional con un
especialista.
Asimismo,
las instituciones afines al tema del matrimonio deberían impartir consejería
para parejas, ya que, aunque en este caso no tuvieron hijos en común, “no se
puede ir dejando pedacitos de familia” a nuestro paso por la vida porque los
hijos son los que sufren con las separaciones.
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